Fideuá de marisco y toque de guisantes
En mi casa, los domingos siempre han tenido un sabor especial. No importaba si llovía o hacía un sol radiante, la mesa era nuestro punto de encuentro. Y si hay un plato que, con solo olerlo, trae a todos corriendo desde sus cuartos (¡sí, incluso a los adolescentes!), esa es la fideuá de marisco.
Recuerdo una vez que mi hijo pequeño, que entonces no levantaba un palmo del suelo, me dijo: «Mamá, esto huele a vacaciones». Y tenía razón. Es un plato que evoca celebración, pero sin el estrés de pasarte la mañana en la cocina. Es más, diría que es la prueba de que se puede comer de lujo sin complicaciones, y lo mejor, sin dejar la cartera tiritando.
Esta receta de fideuá de marisco que os traigo hoy es un tesoro. La he ido puliendo con los años, añadiéndole mis pequeños secretos para que quede jugosa, llena de sabor y con ese toque hogareño que tanto nos gusta. Y sí, lleva guisantes, que le dan un color precioso y una dulzura que sorprende.
La Fideuá de Marisco Perfecta: Sabor a Mar en tu Mesa
Esta fideuá es un viaje directo al Mediterráneo, un plato que siempre triunfa y que, aunque parezca sofisticado, es de lo más agradecido. La clave está en un buen sofrito y, por supuesto, un fumet casero de esos que te hacen salivar solo con el aroma.
Con gambitas, chipirón, chirlas y el toque dulce de los guisantes, se convierte en una explosión de sabor y color que hará las delicias de todos.
Ingredientes para una Fideuá de marisco (4-6 personas)
- 300-350 g de fideos para fideuá (del número 2 o 3)
- 300 g de gambas o gambones (frescos o congelados)
- 200 g de chirlas o almejas
- 200 g de chipirones frescos o congelados, limpios y troceados
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate maduro grande (o 2 pequeños) rallado
- 1 pimiento verde pequeño
- 100 g de guisantes (frescos o congelados)
- 700 ml de fumet de pescado casero (¡imprescindible!)
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimentón dulce (una cucharadita)
- Unas hebras de azafrán o colorante alimentario
- Sal al gusto
- Perejil fresco picado para decorar
El Paso a Paso para una Fideuá de marisco de Diez
Primero, lo primero: el fumet. Si no lo tenéis hecho, es el momento de preparar uno sencillo con las cabezas y cáscaras de las gambas, alguna espina de pescado y un trocito de cebolla y zanahoria. Que hierva a fuego suave unos 20 minutos, coláis y listo. ¡Esto es oro líquido para vuestra fideuá!
Ahora, las chirlas. Ponedlas en agua fría con un puñado de sal gorda durante al menos 30 minutos para que suelten la arena. Es un paso que no os podéis saltar. Mientras tanto, pelad las gambas y reservad las cabezas y cáscaras si vais a hacer el fumet al momento. Trocead los chipirones si son grandes.
En una paella o sartén grande, con un buen chorro de aceite de oliva, dorad ligeramente los fideos. Quereis que cojan un colorcito tostado. Luego los retirais y reserváis. En la misma paella, añadid un poco más de aceite y sellad las gambas rápidamente, vuelta y vuelta. Las retirais también, no queremos que se cocinen de más.
Es el turno del sofrito. En el mismo aceite (si hace falta, añadid un poco más), pochad la cebolla y el pimiento verde picados muy finos. Cuando estén tiernos y transparentes, incorporad los ajos picados y cocinad un minuto más.
Añadid el tomate rallado y dejad que se cocine a fuego suave, removiendo de vez en cuando, hasta que reduzca y el aceite se separe. Este es el alma de la fideuá, ¡no tengáis prisa aquí!
Ahora, poned la cucharadita de pimentón dulce, removed rápidamente para que no se queme y enseguida incorporad los chipirones troceados. Cocinad unos minutos hasta que cambien de color. Verted el fumet caliente (con el azafrán o colorante disuelto) en la paella, salpimentad al gusto y cuando rompa a hervir, añadid los fideos que teníais reservados.
Dejad cocer a fuego medio-alto durante unos 8-10 minutos, o el tiempo que indique el paquete de fideos, removiendo de vez en cuando para que no se peguen. A mitad de cocción, añadid las chirlas y los guisantes. Las chirlas se abrirán con el calor. Un par de minutos antes de apagar el fuego, incorporad las gambas que teníais selladas.
Cuando el caldo se haya consumido casi por completo y los fideos estén en su punto, apagad el fuego. Cubrid la paella con un paño de cocina limpio y dejad reposar unos 5 minutos. Este reposo es fundamental para que los fideos terminen de cocerse con el calor residual y queden más sueltos. Servid inmediatamente, espolvoreado con perejil fresco picado.
El rincón de Mila: Ahorro y aprovechamiento
Mirad, la clave para que esta fideuá de marisco sea una delicia sin que os cueste un ojo de la cara es el fumet casero. No tiréis nunca las cabezas y cáscaras de las gambas, ¡son un tesoro! Congeladlas y cuando tengáis suficientes, preparad un buen caldo.
Y si no tenéis tiempo, no os preocupéis, un fumet de pescado congelado o incluso uno de brik de buena calidad os sacará del apuro, aunque os aseguro que el casero marca la diferencia. Además, si veis gambas o chipirones en oferta, comprad de más y congeladlos para tener siempre a mano. ¡Planificar es ahorrar!
Conservación y Variaciones
La fideuá es un plato para disfrutar recién hecho, así que intentad ajustar las cantidades. Si os sobra, podéis guardarla en un recipiente hermético en la nevera hasta el día siguiente, aunque los fideos tienden a absorber más líquido y perder textura.
A la hora de recalentar, podéis añadir un poquito más de fumet o agua para que no quede seca. ¿Variaciones? Pues sí, muchas. Podéis añadir calamares, mejillones, o incluso un poco de sepia. Si os gusta el picante, una puntita de guindilla en el sofrito le dará un toque. Y si queréis una versión más sencilla, solo con gambas o solo con chipirones, ¡también está deliciosa!
Aquí te dejamos otras delicias fáciles para hacer en casa:
Croquetas de sepia en tinta
Paella de arroz con conejo
Bizcocho de yogur
Muffina de pera y jengibre

